Eran las cinco de la tarde, en la ciudad la hora en que todo mundo buscaba regresar a casa... de pronto se enrojeció el cielo, el calor estaba insoportable y no pasaba ningún trensporte, no había llevado mi vehiculo al trabajo ese día, así que decidí caminar un poco para salir del periplo conflictivo del centro y llegar a alguna estación del subterraneo o del metrobus. Bendita suerte de aquel que emprende un nuevo camino, que añade una alternativa más a lo rutinario... camine y camine, deborando cuadriculas de cemento y concreto, rompiose espontaneamente el paisaje duro de la ciudad para transformamrse en un rostro moreno y grácil cuya mirada era el transporte a nuevas dimensiones de sensación, vaya mirar dimensional!!!... con enrome curiosidad me acerque cuanto pude para lograr extraer algunas palabras de tan sensual rostro, le pregunte simplemente si había cerca alguna estación de transporte subterraneo o sobreterraneo en las inmediaciones de ese lugar pequeño parque que no conocía yo hasta ese momento, una voz también llena de ondas dulces y sensuales salío de la boca de tan grata mujer... Si dijo tres cuadras adelante y dos a tu izquierda esta una parada de metrobus.
Fue como si las ondas sonoras convertidas en palabras recorrieran todo mi cuerpo llenandolo de deseo por tan bella mujer. Aduje estar cansado por la caminata y le invite, le dije que si gustaba un helado de la nevería que se eriguia a unos metros de nuestro encuentro en agradecimiento a su orientación.Ella dijo que si, que estaría bien para menguar el calor sofocante de la rojiza tarde.
Conversamos buen rato, pareció haber química en nuestra plática, jugaban los deseos y los gestos como hilando conversaciones paralelas a, las de nuestras voces, de pronto ella dijo tener que irse porque tenia una cita, me produjo cierto golpe de desánimo pero inquiri su número telefónico... No vaciló y me lo dio me describio esa clave cifrada que nos abre la puerta de la comunicación, la anoté y al dia siguiente le llamé sin vacilar; le dije que toda la noche me había deslumbrado el tono de sus miradas en el recuerdo, que mi memoria había guardado solo su mirar para no dejarme dormir, ella dijo que era un exagerado pero la dimensión del deseo, crea estados de conciencia de distintos matices en los que el individuo cambia su biquimica y su fisiología grita haber encontrado una veta preciosa de tesoros y necesita penetrar en las entrañas de quien provoca tal ecatombe, se inunda de ansias y busca....
Conversamos buen rato, pareció haber química en nuestra plática, jugaban los deseos y los gestos como hilando conversaciones paralelas a, las de nuestras voces, de pronto ella dijo tener que irse porque tenia una cita, me produjo cierto golpe de desánimo pero inquiri su número telefónico... No vaciló y me lo dio me describio esa clave cifrada que nos abre la puerta de la comunicación, la anoté y al dia siguiente le llamé sin vacilar; le dije que toda la noche me había deslumbrado el tono de sus miradas en el recuerdo, que mi memoria había guardado solo su mirar para no dejarme dormir, ella dijo que era un exagerado pero la dimensión del deseo, crea estados de conciencia de distintos matices en los que el individuo cambia su biquimica y su fisiología grita haber encontrado una veta preciosa de tesoros y necesita penetrar en las entrañas de quien provoca tal ecatombe, se inunda de ansias y busca....
Así que en la nueva cita expuso todas estas consideraciones que no por románticas dejan de ser reales y finalmente en la tercera cita ella accedió a explorar el apocento cuya geografía son las sábanas, se convirtieron en un concierto de gemidos, caricias, lenguas peregrinas en cada paraje de piel, cuerpos que filman en sus memorias eróticas las más épicas energias y que rompen en la erupción de los fluidos al climax, al summum de la cópula, para luego volver a lo rutinario a lo común a la ...Vida cotidiana...esa mirada dimensional crea con su expresión y su luz la vida misma, recrea en unos instantes el pasadiso magico de dos cuerpos.... Pau y yo escribimos en la memoria tal cantidad de cosas que hoy se vuelven recuerdos.





