Era la tarde continuada, la tarde que cedia sus sonidos y luces para que la noche se hciera cargo de los habitantes de este planeta, humanos, insectos, anfibios, batracios, mamiferos y demas fauna y flora que se ampara en este planeta para generar a cada instante la vida.
Toda forma en este planeta se nutre de luz y oscuridad, toda forma se hace presente en el contraste de ambos opuestos, en ese momento único entre la noche y el dia, se asomó por la ventana Esmeralda, joven cuyo negro cabello y ojos grandes atraen como un ahujero negro supragravitacional, de ese campo no puede escapar la mirada de Otelm el joven que constantemente le enviaba correos secretos en la red social, cuya identidad ella no conocia, le gustaban los poemas pensamientos y frases que el le enviaba.
Aquella tarde ella se veia mas sensual que de costumbre por que el ambiente y la iluminación nocturna aportaban mayor cachondería al momento, ella se distendió en una pose en la que su cuerpo trasluciendo sus formas a traves de un acrilico opaco de su ventana, Otelm busco en su mente alguna forma para acercarse a Esmeralda.
El se fue acercando profiriendo una canción en arabe, ya que era desendiente de gente de dicha región, ella movida por la curiosidad de tal lenguaje, abrio la ventanta y miro al susodicho, quien de inmediato inquirió, simulando sorpresa ¡¡¡sabes arabe!!!, no dijo ella solo me llama la atención el sonido de las palabras, lo dijo coquetamente, es tan raro como ver las estrellas de mar... que comparación tan suigeneris mujer, ¿cual es tu nombre?... ella dijo Esmeralda el le dijo o Estrella de Mar...jajajajajajaja... se emparejaron sus sonrisas y comenzaron a charlar animadamente. La noche fulgurante, la luna con sensual calidez, las palabras y la invitación de el a salir en ese momento, ella respondió favorablemente y el la llevó a un lugar de comida japonesa, se fueron envolviendo con el sake (licor de arroz), se tomaron uno al otro con el abrazo simbólico de la pareja y regresaron a casa de Esmeralda, el se despidió pero no podia irse, la conexión química estaba hecha y habitarona la cama, fueron deslizando los dedos de ambos por ambos cuerpos, fueron, las lenguas de ambos llenando las arenas de la piel con saliva cual espuma de mar, fueron lubricandose ambos... hasta que el pene de Otelm, entro en la estrella marina que habia creado en los bellos pubicos suyos que por el momento compartian ambos.
Escucharon el rumor del mar y las olas por un momento y finalmente se desvanecieron ebrios de placer y de sueño tomados uno en el otro para que la espera de la luz fuese compartida, la estrella de mar y la canción arábiga, fueron por una noche conjura de placer.

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